Aconcagua. La conquista de un sueño. 1ª parte
Hasta el año 1957, por los piques de tener siempre lo mas grande o lo mas alto, el Aconcagua, en todos los atlas aparecía con 7010 m., una comisión midió la montaña quedando establecido en 6962 m. posteriormente se midieron 6959 m.. Hay muchas publicaciones y atlas con las dos cifras.
El primer escalador que llegó a la cima después de varios días de intentarlo, y entre vómitos y mal de altura, fue Mathias Zurbriggen, que llegó en solitario en el año 1897, al cabo de unos días llegó otra vez acompañado, un mes mas tarde Vides y Lanti logran otra victoria. Hasta 1940 no se hace la primera femenina protagonizada por Adriana Bance. En otro intento en 1944 con su marido Link, perecen al pie de la canaleta.
En 1936, Link llegó a la cima acompañado por su perro, el primer perro que llega a la cima, Link subió 4 veces al Aconcagua.
En la primera ascensión de 1936 de Jorge Link, al descender, encontró el cuerpo del austriaco Juan Stepanek desaparecido en 1926, esta será otra historia que ya contaré...
Aconcagua. La conquista de un sueño. 2ª parte
En las alturas del Aconcagua, es muy habitual, por la falta de Oxigeno, el peculiar Mal de Altura de esta zona, llamado Soroche, Puna o apunamiento. Este mal produce, entre otras cosas, tener alucinaciones, que algunas veces pueden ser fatales,
He vivido, personalmente, en una montaña parecida al Aconcagua, en los Andes Chilenos, un caso de estos. Un compañero, que por su buen estado físico, subió a 6000 m. excesivamente rápido, sin la aclimatación adecuada. Le cogió la "pájara", y quedo completamente desorientado, creía que estaba con amigos, que ni tan siquiera estaban en la Expedición y a increparme, de porque habíamos ido en bicicleta por aquella cresta tan difícil, ni teníamos bicicletas ni la cresta era difícil, todo estaba en su cerebro mal irrigado.
En otras ocasiones, he oído comentarios de compañeros míos, que han estado incluso, esperando en la ruta a un compañero inexistente, convencidos de que iban acompañados, llegando al extremo de esforzar su mente para acordarse del nombre de su acompañante imaginario, achacándose a ellos mismos una pérdida pasajera de memoria.
La historia mas alucinante que me contó un "escalador" muy mediático, que bajando del Aconcagua, vio a un famoso escalador italiano, bajando montado en una mula (yo pensé que el italiano estaba en forma, y paso tan rápido que le debía parecer que iba a caballo)
Siguiendo las historias del Aconcagua, y del llamado "Cóndor de los Andes", titulo o alias de Juan Jorge Link, gran escalador y personaje tranquilo y seguro en la alta montaña. escribió la siguiente anécdota de un descenso que hizo en solitario del Aconcagua:
"Estaba yo bajando por la cuesta cubierta de nieve iluminada por la luna, cuando de pronto vi una roca que se parecía a un hombre sentado. Me le acerque para observarla mejor, y entonces me di cuenta de que no se trataba de ninguna roca, sino de un hombre sentado sobre una piedra, con la cabeza apoyada en la mano, como si estuviera descansando. Vi estupefacto su larga barba, las antiparras sobre el pasamontañas que le cubría la cara, y la mochila al hombro. No cabía más duda. O era un hombre durmiendo, o era una alucinación en aquella luz plateada que poblaba de visiones fantasmagóricas las rocas torturadas por el viento. Un grito se me escapó, que yo mismo no supe aclarar si era para despertar al andinista misterioso o para despertarme a mí mismo de la pesadilla; pero el grito no surtió ningún efecto. Entonces me quité el guante y lo toqué. Sentí un cuerpo duro bajo el traje . Le toqué la barba... y era barba. Le toqué la cara, pero sentí bajo los dedos la terrible sensación de tocar un mármol. Retiré la mano, entonces, y corrí hacia abajo, sin saber si había enloquecido o era verdad lo que había visto. Recién después, al buscar la verdad, me enteré de que se trataba del cadáver de Stepanek, quien murió sobre el Aconcagua unos diez años antes y que seguía sentado en el lugar donde había fallecido, perfectamente conservado por el intenso frío."
Link, no sufría alucinaciones, aun que en un principio lo pensó, era el cuerpo en reposo del escalador austriaco, Juan Stepanek desaparecido en Enero de 1926, fue visto por los miembros de la expedición italiana de Renato Chabod en el año 1934 sin poder bajarlo. Dos años mas tarde fue el encuentro con Link.
Stepanek, cuando decidió sentarse en aquella piedra del Gran Acarreo (así se llama la zona) no pensó que estaría 20 años en abandonarla. No lo pudieron bajar hasta 1946 y lo hizo el Teniente Valentín J. Ugarte. Creo sinceramente, que Stepanek tuvo una muerte muy dulce.
Continuará..... (no es una amenaza, por vuestra desgracia es cierto)
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